Tuesday, August 4, 2009

José Martínez Queirolo

Del teatro ecuatoriano no puedo decir mucho excepto que he ido a algunas obras de Malayerba y he salido contento. Igual cosa con Mis adorables entenados.

PERO: esta mañana, para mi lista de lectura, tuve que leer una antología (más con fines pedagógicos) de lo más escueta e infame. Me sorprendió harto: entre las nueve obras (sólo nueve de toda Latinoamérica!) estaba José Martínez Queirolo (1931-2008) un guayaquileño que, como su nombre lo indica, se pedorrea en dirección de la aristocracia de GYE. La obra en mención, un monólogo enano, se llama Réquiem por la lluvia (1963), recomendado a todos, va de una lavandera y su esposo beodo.

Tuesday, July 28, 2009

Monty Python

Para la dama y el caballero que le gusten las películas chistosas recomiendo, a ciegas y con la cara llena de gusto, cualquier película de Monty Python (La vida de Brian -1979, El Holy Grail -1975). Cuando las vean van a saber de dónde vienen todos los chistes gringos de Saturday Night Live, o cualquier chiste absurdamente genial que haya salido en la tele o celuloide en los últimos 50 años. Ellos inventaron la comedia moderna en la pantalla, así como Cervantes inventó la novela moderna en el manuscrito.

Enlace:

http://www.milkandcookies.com/link/60820/detail/

Juan Goytisolo

Las 425 páginas de Señas de identidad (1966) de Juan Goytisolo son duras de leer. En ella se narra la vida de un tal Álvaro Mendiola cineasta-fotógrafo que, en retrospectiva, recuerda su vida española exiliado en Francia, ya en la madurez. Al ver un álbum de fotos se acuerda de cómo mataron a su papá cuando era un enano, de cómo murió su abuela, de cómo conoció la verdadera Barcelona, de cómo metieron presos a sus amigos, de cómo solía tirarse al sol de la Costa Brava con una pizca de entendimiento, viendo al cielo, nostalgia.

No recomiendo la lectura de esta novela para una persona que no esté al tanto de los entresijos de la Guerra Civil española porque no entendería ni mierda. Además porque el salto narrativo de tiempo, narrador, informe policial, boletín turístico, el uso del francés, y el lujo verbal y sintáctico del escritor desconciertan a cualquiera. Así como Álvaro Mendiola anda perdido sin identidad, los lectores nos sentimos perdidos cual gaviota en desierto. Al contrario, si el lector sabe harto de la post-guerra y de la Guerra Civil, que se lea la novelota: será un gozo infame que lo defino así: tu madre es un hámster. La novela no se vendía en España hasta 1976, ful censura.

Sunday, July 26, 2009

Fray Luis de León

Nada como un fraile agustino del siglo XVI para decir cómo debe comportarse una mujer casada. FUA. La misoginia española, medieval y renacentista, es una de las siembras que dieron fruto fértil en el machismo latino que llegó a nuestros países; y las Sagradas Escrituras de las tres religiones más célebres de occidente, los pilares del machismo mundial. Un ejemplito: una mujer no puede ser sacerdota en nuestro tiempo, no sé por qué; si eso no es discriminación yo soy la Marián Sabaté (personaje fugaz de mi súper novelita, por cierto).

De Fray Luis de León (1527-1591) recomiendo leer su poesía, eg:¨Vida retirada¨, pero no La perfecta casada (1583), especialmente para una mujer porque lo más seguro es que lance el libro por la ventana de la rabia, que dice así: ¨que sea hacendosa y poco costosa¨ entre otras. Lo valioso de la obra de Fray Luis, tanto en su poesía como en sus ensayos, es la exegesis de la Biblia; es un experto tan erudito que se sabe la Biblia en frío, que con evidencia textual contundente interpreta la voz de dios para beneficio de la iglesia. Además que leerlo es un deleite porque su prosa es como la fina seda del Mono Jojoy.

Wednesday, July 22, 2009

Rodó y Vasconcelos

Rodó el uruguayo

Ya nadie lee con el mismo fervor con el que en algún momento leyó la juventud latinoamericana el ensayo (o sermón laico) de José Enrique Rodó: ‘Ariel’ (1900). En él se habla, a la vuelta del siglo decimonono, sobre lo demoniaco de los gringos, su utilitarismo, materialismo y algo que el autor llama nordomanía, que no entiendo bien lo que es porque no lo explica. Según Rodó los norteamericanos tienen menos valores morales y espirituales que nosotros; todo dicho con lenguaje pomposo pero sin argumentos sólidos, más parece que tiene iras e ínfulas de poeta. Habla asimismo de que Latinoamérica debe unirse y está en contra de la democracia por motivos que a mí no me convencen, no sé al Lucio.

Algo que está remal en el ensayo de Rodó es su prosa. Como es amigo del Rubén Darío lo imita y al imitarlo cae en la falacia del Modernismo: belleza, pero en ensayo la belleza no convence y hace que las palabras se imbriquen unas a otras y no se entienda ni mielda; es muy duro seguirle cuando se hace el helénico y exótico, lo cual sucede de cabo a rabo en su ensayo. No recomendado.

Vasconcelos el mexicano

Vasconcelos y su ‘Raza cósmica’ (1925): vale la pena leer su ensayo porque uno se da cuenta de la ceguera e ineptitud, y la valentía. El escritor mexicano predijo –creo que quiere convencer más que predecir—que el mestizaje de Latinoamérica nos hará la raza más poderosa del mundo mundial, porque las razas puras nunca han triunfado; ergo el universo es de los mestizos. Esto no se debe hacer porque es una discriminación tremebunda, pretender que una raza es mejor que otra, sea la raza que sea, es fascista, arrogante e imbécil. Fuera de eso, Vasconcelos escribe bien y se lo puede seguir. Sin embargo sus argumentos rayan en la locura, por lo cual me inclino a pensar que intentaba plantear un optimismo chovinista y ‘nuestro’ más que creerse lo de la quinta raza superior. Falacia imposible. Valiente, sin embargo, hay que leerlo porque es un texto canónico que nunca faltará en cualquier institución de izquierdas, sea la que sea, junto a Martí, Bolívar y, con suerte, nuestro mostachón Montalvo.

Tuesday, July 21, 2009

Octavio Paz

Es imposible resumir o reseñar fácilmente el Laberinto de la soledad (1950, 1969) de Octavio Paz porque todo son generalidades y, como todos sabemos, las generalidades son difíciles de refutar o admirar. Aquel que le guste el ensayo debe leerlo porque está bien escrito. Aquel que le gusten los tacos y los burritos también porque después de leer los ensayos de Paz parece que es lo único bueno que tienen los mexicanos, salvo uno que otro poeta. Como es ensayo, es lo que él piensa, por tanto no tiene apoyo bibliográfico contundente. En pocas palabras Paz dice que:
- La revolución mexicana no fue revolución sino revuelta
- El Pachuco no es ni de aquí ni de allá
- La muerte es un culto en México
- La Historia esclarece pero no responde
- El lenguaje mexicano es un grito mexicano. En México todos gritan y mienten
- La chingada, ¿qué es la chingada? La madre violada y su hijo, el mexicano, es el engendro mutante (esta última palabra añadida por mí). Chingar es un verbo agresivo, hace violencia sobre el “otro”. O chingas o te chingan
- México no perdona a la Malinche
Sobre Sor Juana que es lo que más me interesa dice que:
- Sor Juana era una adelantada, prefiguró la transición entre el Barroco y la Ilustración, especialmente en el poema “Primer sueño”, ciencia versus poesía.
- S. J. declaró su inteligencia y renunció a ella, defendió a la mujer y su capacidad. E.g. “Respuesta a Sor Filotea”.
- S. J. creía que las ciencias y las artes se ayudan y complementan ***
- S. J. siempre fue religiosa, pero cuestionadora empírica, mucho más lúcida que los místicos (Sta. Teresa y Fray Luis) y que los conceptistas (Quevedo y Gracián)
- S. J. concibió el mundo como un problema/enigma, no así no más
- S. J. era melancólica y le temblaban las manos a pesar de su erudición porque no se perdona su atrevimiento y condición de mujer: sonríe y calla
Hay que leerlo

Juan Valera

Para algunos estudiantes de letras hispánicas nos es obligatorio leer Pepita Jiménez (1873) de Juan Valera. O sea digo para algunos porque la obligatoriedad viene del profesor especialista en la materia, un profesor juicioso no pondría semejante bodrio en la lista de lectura, pero un profesor con mengua de cerebro, sí lo haría; dichosos aquellos escogidos para ir al reino de los cielos donde no hay que leer Pepita Jiménez. Es la novela más cursi que he leído después de la María (1867) de Jorge Isaacs. Es de un joven seminarista que se enamora, tres semanas antes de ordenarse, de una andaluza que tiene unas manos hermosas de las cuales le salen chispas, y que responde al nombre de Pepita. NO recomendada. Besos.