Es imposible resumir o reseñar fácilmente el Laberinto de la soledad (1950, 1969) de Octavio Paz porque todo son generalidades y, como todos sabemos, las generalidades son difíciles de refutar o admirar. Aquel que le guste el ensayo debe leerlo porque está bien escrito. Aquel que le gusten los tacos y los burritos también porque después de leer los ensayos de Paz parece que es lo único bueno que tienen los mexicanos, salvo uno que otro poeta. Como es ensayo, es lo que él piensa, por tanto no tiene apoyo bibliográfico contundente. En pocas palabras Paz dice que:
- La revolución mexicana no fue revolución sino revuelta
- El Pachuco no es ni de aquí ni de allá
- La muerte es un culto en México
- La Historia esclarece pero no responde
- El lenguaje mexicano es un grito mexicano. En México todos gritan y mienten
- La chingada, ¿qué es la chingada? La madre violada y su hijo, el mexicano, es el engendro mutante (esta última palabra añadida por mí). Chingar es un verbo agresivo, hace violencia sobre el “otro”. O chingas o te chingan
- México no perdona a la Malinche
Sobre Sor Juana que es lo que más me interesa dice que:
- Sor Juana era una adelantada, prefiguró la transición entre el Barroco y la Ilustración, especialmente en el poema “Primer sueño”, ciencia versus poesía.
- S. J. declaró su inteligencia y renunció a ella, defendió a la mujer y su capacidad. E.g. “Respuesta a Sor Filotea”.
- S. J. creía que las ciencias y las artes se ayudan y complementan ***
- S. J. siempre fue religiosa, pero cuestionadora empírica, mucho más lúcida que los místicos (Sta. Teresa y Fray Luis) y que los conceptistas (Quevedo y Gracián)
- S. J. concibió el mundo como un problema/enigma, no así no más
- S. J. era melancólica y le temblaban las manos a pesar de su erudición porque no se perdona su atrevimiento y condición de mujer: sonríe y calla
Hay que leerlo
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment