Tuesday, November 10, 2009

Humberto Salvador

Ya pasé mi examen con las justas, sendas de la verborrea bailando sobre el canon, confrontación y argumentación no siempre triunfante.

Me leí, como recompensa, la novelita de Humberto Salvador En la ciudad he perdido una novela (1929), primera edición impresa en los Talleres Tipográficos Nacionales de Quito. FULL faltas.

La novela de Salvador es una anti-novela por cuanto es un borrador sobre cómo escribir una novela. Todo está plagado de chistes y burlas a los escritores serios, vanguardia estética no política, cruda y dura, uso del cine, la música, cuadrados y triángulos geométricos, capitulitos separados por un asterisco. Sus digresiones e ideas sobre cómo escribir se mezclan a momentos con prosa poética medio cursi y poco pulida.

Muchos lo nombran junto a Palacio como uno de los pocos vanguardistas del Ecuador. Estoy de acuerdo en la forma y en la tesitura, sin embargo se puede evidenciar claramente cómo depende del canon y no puede escindirse de él (nadie puede): su visión de la mujer –al igual que de la novela— es el fetiche clásico que se puede rastrear desde el carpe diem de Horacio, barnizada por un corte de vanguardia. Victoria, su personaje principal, es precisamente la visión neo-platónica y, aunque se desvanece y tiene mucho poder como el tema central de la novela, se vuelve fetiche. Fetiche que me recuerda a Bécquer pero no a Espronceda que es el más cerdo de todos.

Es obligatorio leerla porque es, ciertamente, una novela original y de ruptura, especialmente bajo la difusa luz de inicios del Siglo XX en Ecuadollllllllllllll.

Tuesday, October 13, 2009

Un capítulo del Quijote, Donoso, Yurkievich

Al revisar mis apuntes encontré una referencia al capítulo sesenta de la segunda parte del Quijote. El Q. quiere azotar a Sancho, pero Sancho no se deja, se pelean y S. le hace una zancadilla y le bota al suelo, le coge de los brazos y le pone la rodilla en el pecho, y le dice que se rinda. El Q. se rinde pero se pone bravo así que se separan por un instante. S. camina poco y va a arrimarse a un árbol pero le ocurre lo siguiente:

Levantóse Sancho, y desvióse de aquel lugar un buen espacio; y yendo a arrimarse a otro árbol, sintió que le tocaban en la cabeza, y alzando las manos topó con dos pies de persona, con zapatos y calzas. Tembló de miedo; acudió a otro árbol, y sucedióle lo mesmo. Dio voces llamando a don Quijote, que le favoreciese. Hízolo así don Quijote, y preguntándole qué le había sucedido y de qué tenía miedo, le respondió Sancho que todos aquellos árboles estaban llenos de pies y de piernas humanas. Tentólos don Quijote, y cayó luego en la cuenta de lo que podía ser, y díjole a Sancho:

-No tienes de qué tener miedo, porque estos pies y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados; que por aquí los suele ahorcar la justicia, cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta; por donde me doy a entender que debo de estar cerca de Barcelona.

Y así era la verdad como él lo había imaginado.

Enseguida amanece y los cadáveres colgados aparecen con un hálito gótico y horroroso ante los ojos de los dos. FUAAAAA, qué imagen tan brutal, los forajidos inertes colgados de los árboles justo después de una pelea tierna y cómica, en los albores del día. Es la yuxtaposición típica de Cervantes que tanto sorprende, que nunca deja el pulso narrativo mezclando un sabor de melancolía con ternura, violencia y chiste conceptista. AAAAAAAAAHHHHHHHHH.


No recomiendo tanto la lectura de José Donoso y su novela Obsceno pájaro de la noche (1970) que tiene algo más de 600 páginas. Es un fiel representante del Boom por su calidad narrativa y por su imaginación, pero a mí no me convence su estructura que es por demás desordenada y que abre sendas que nunca cierra. Es una chapucería hacia el final. Tiene buenas ideas con la (re)escritura del libro que leemos hecha por un personaje, un monstruo que es un mudito y la esterilidad de la burguesía chilena incapaz de engendrar más que monstruos.


Fundadores de la nueva poesía latinoamericana (1984) de Saúl Yurkievich en la colección Ariel incluye a Paz, Neruda, Borges, Vallejo, Huidobro, Girondo. El crítico más parece poeta que crítico porque aunque tiene buenas ideas no puede explicarlas de manera lúcida, su lengua es muy barroca y preciosista. Su mejor aproximación me parece la que hace de Vallejo porque la de Borges es muy limitada. Finalmente, me parece valioso incluir a Girondo, pero no excluir a Lezama Lima. Igual cosa con Nicanor Parra. Dentro de todo recomiendo el libro para dar una luz canónica e inicial para discusiones más profundas sobre estos poetas.

Monday, September 28, 2009

Ángel Rama

Creo que muchos jóvenes literatos le tienen miedo a Ángel Rama por sendos motivos. Uno de ellos es porque ya no está de moda y se ha vuelto un crítico dinosaurio visto, casi siempre, bajo la luz roja de las izquierdas lejanas. La otra por su brillante erudición al citar, entre muchos textos primarios, noveluchas perdidas que nadie ha leído en nuestra generación. La erudición en un crítico siempre causa pavor. Ejemplo: cita dos novelas cebolleras de José María Vargas Vila (1860-1933). Qué miedoooooo.

Su libro Ciudad letrada (1982) es un ejemplo clarísimo de que un crítico no debe reparar en fronteras literarias sino traspasar hacia análisis sociológicos-antropológicos. Rama arroja una luz cronológica sobre la formación de las letras en latinoamérica desde la colonia hasta la modernidad. Todo con un hálito de política que como bien sabemos tira hacia las izquierdas de su tiempo. Propone una división dicotómica entre la ciudad letrada burguesa, elitista, paternalista versus la ciudad real básicamente lumpen y desdeñada. Los opuestos binarios, a mí juicio, son una falacia culpa de Aristóteles y se usan porque son múy cómodos y nos simplifican la vida. Pero no lo abarcan todo y por lo general arrojan conclusiones excluyentes sin explicación.

Fuera de eso, Rama es Rama, recomiendo este librito a todos.

Saturday, September 26, 2009

Guillermo Cabrera Infante

Ya han pasado muchos años desde la inicial publicación de Tres tristes tigres (1964), ganadora del entonces ful prestigio Seix Barral premio de novela, pecunia, fama y honra. Yo no la había leído hasta esta semana porque, entre otras cosas, prefiero leer el New Yorker o ver porno (mentira). La verdad la verdad no la había leído porque yo sólo empecé a leer bien a partir de los treinta años.

Han comparado la novela con Ulises y yo digo que más se diferencian que se parecen. Bolaño le debe algo a Cabrera, Cabrera le debe algo a Quevedo, Lewis Carroll y Joyce, pero todo el mundo le debe a Joyce, quiera o no, incluido el héroe de la juventud actual Bolaño; pero Lewis Carroll les saca la chugcha a todos en Conceptismo, chistografía, ingenio, especialmente a los franchutes del Oulipo a los que me recuerda Cabrera a momentos con sus matemáticas absurdas.

Luego de esta erudición sin límites que despliego citando a personas que ni yo he leído bien, puedo decir que la novela de Cabrera es una novelaza, alarde de narración poliglossia a lo Bajtín, dialógica a lo Bajtín, conceptista a lo Barroco, flanêur a lo Walter Benjamin, etcétera. (Más erudición que ni yo comprendo).

Cómo se ríe Cabrera de todos. RECOMENDADÍSIMA. Visión de lo que era la ínsula antes de la Revolución chicoh, la farra y La Habana desnuda y coqueta, trago, música, conversación, cine, libros-- quiero ir a Cuba chicoh. Cosa má glande e la vida chico.

Thursday, September 17, 2009

Onetti

No pongo tildes porque no se como ponerlas en la Mac.
El Astillero (1961) de Onetti es una novelaza de depresion, en la cual uno se va dando cuenta de que nada en la vida tiene un corte hialino de verosimilitud, de lo que se narra, se cuenta y se ve, nada lleva un trasluz de verdad absoluta ni en la realidad, mucho menos en lo ficticio, ni las noticias ni el periodico. Hasta la historia es ficcion, chucha. Digo esto porque hay muchos que se creen todo lo que ven, leen, oyen y no tienen la mas minima idea de la lucha de nuestro cerebro por proyectar un barniz de entendimiento en la representación de lo que pasa en el mundo (el autocorrect puso la tilde). Tanto el lenguaje de Onetti como la trama de la novela son unas brumas feroces donde el absurdo gana y el lector gana por el lujo verbal, el pulso de Onetti por construir un texto a base de vocablos coherentes sin representar nada mas que una farsa. La novela es una farsa, eso lo dice mas de una vez Larsen, el protagonista principal, y como se sabe de la farsa al absurdo todo ocurre mas o menos sin distinción. Cfr Kafka El Castillo. Igual cosa con Faulkner y todas sus obritas. Que chévere escribir en la Mac, el teclado es de lo mas suave. Hay que leer a Onetti porque nos da clases de escritura, que lujo y tension, poesia y desorientación, todo en uno es este texto. Besos.

Lope de Vega DOS

Me olvidé de incluir esta maravilla de Lope:

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto,
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto,
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo y aun sospecho
que voy los trece versos acabando:
contad si son catorce y está hecho.

Tuesday, September 15, 2009

Lope de Vega

La verdad, la verdad, no se sabe cuántas comedias escribió el Fénix del Lope (1562-1635), aunque él mismo dijo haber compuesto casi 1500 lo cual, bien mirado, es más bien una BESTIALIDAD ANORMAL. Lope es famoso porque renovó el teatro español y por su ingenio, sin embargo escribió poesía, romances, novela y autos sacramentales, entre otras cosillas porque sencillamente era un genio, un monstruóbulo que seguramente hablaba en redondillas cuando conversabas con él, riéndose y pensando cómo burlarse de uno u otro pelafustán. Léanse cualquiera de sus comedias que tienen todas un no sé qué, entre otras Fuenteovejuna (1619), el Caballero de Olmedo (1620), etc...leerlas todas que es para cagarse de risa y aprender a rimar.