Thursday, June 18, 2009
Hernán Cortés
Monday, June 1, 2009
Moratín
El sí de las niñas (1806) es la obra de teatro que Moratín escribió mientras soñaba con una bella párvula mucho menor a él. Es de un viejo que se va a casar con una niña. El clásico topoi literario. La obra es entretenida, humana, feliz y triste, y tuvo en su momento cierta sal española llena de originalidad. Rompió con el neo-clacisismo del teatro del siglo XVIII y, por ende, por “nuevo” lo censuraron. Ahí está el valor real, crear algo “nuevo”, pero esa discusión da para mucho porque la obra de Moratín se basó en una de Miravaux y seguro éste en algún clásico griego o latino. Merece la pena leerla.
Juan Rodríguez Freile
Thursday, May 28, 2009
Wheelock
El libro para aprender latín que usan en EEUU es el Wheelock. Todo el mundo lo conoce como el Wheelock en honor al apellido del autor. Da pasando el Wheelock ve. Lo recomiendo a TODOS. Vale como veinte, pero de él se pueden sacar los conocimientos suficientes para leer a Cicerón, Horacio, Marcial (mi favorito), Catulo, etcétera. Dame un Wheelock y dos empanadas. Debería ser obligatorio para todo universitario de humanidades una clasecita de latín.
Friday, May 15, 2009
Calila e Dimna
La literatura ejemplar para muchos es aburrida por su repetición. Puedo entenderlo a pesar de que soy una bestia. Que yo sepa hoy en día la literatura ejemplar se concentra, en su gran mayoría, en la literatura infantiloide. Me parece bien porque así mi hijo Shobani aprende.
Calila e Dimna (mediados del siglo XIII) es un libro de literatura ejemplar que originalmente fue escrito en sánscrito y, por algún valiente traductor, pasó a los árabes de donde toma su nombre y, de allí, a la Península en donde lo leyó David Bisbal. Calila es un can y Dimna es otro can. Ambos son malévolos y cuentan una historia dentro de otra y otra y otra. Hay uno que otro cuento que es fenomenal, pero la mayoría son aburridoides. Me daría mucha ternura, sin embargo, ver a un joven menor de veinte años leyendo este libro.
Sunday, May 10, 2009
Jacinto Benavente
Mis últimas lecturas responden a la obligación, hecho que no ha sido óbice para el disfrute total. Los intereses creados (1907) de Benavente es un drama picaresco donde, como su nombre lo indica, todo se hace por interés. Empieza con un prólogo irónico en el cual el autor dice que todo es una farsa. Es verdad, todo es una farsa, pero una farsa no lejana de la verdad. El personaje Crispín manipula a todos y todos son manipulados por Crispín. Mi mamá me mima, yo amo a mi mamá. La obra es cómica, está bien escrita, se burla de tuto, y es corta. Recomendada juventud. Lean teatro.
Tuesday, May 5, 2009
Cervantes (1547-1616)
PERO también creo que MC escribió sus dramas cuando era un joven rocoto, lleno de ímpetu y ganas, pero falto de madurez en la escritura y, por ende, muy apurado y todos sabemos que las prisas son enemigas de la calidad (las Novelas ejemplares (1613) lo ejemplifican de manera diáfana y palmaria: son mejores que sus entremeses a pesar de que se parecen como ñaños).
PERO: Numancia (1582) es su primera obra de teatro y es una delicia. No sólo por el lujoso verbo típico de MC, sino por el filo de fantasía que con inexplicable fluidez se presenta, se acomoda y se recrea ante uno que como lector no le queda más que cerrar los ojos y orar. No parece Cervantes porque no es chistosa, pero sí que parece cuando de la nada aparece un niño muerto o un pareado fortísimo que parece decir intelectum tibi dabo, stultus
Y loco el que pensase hacerlo
Hay que leer toda su obra. Pero tampoco hay que adorarlo porque hay por lo menos dos pasajes en Numancia que son idénticos a La Araucana (1569).