PERO también creo que MC escribió sus dramas cuando era un joven rocoto, lleno de ímpetu y ganas, pero falto de madurez en la escritura y, por ende, muy apurado y todos sabemos que las prisas son enemigas de la calidad (las Novelas ejemplares (1613) lo ejemplifican de manera diáfana y palmaria: son mejores que sus entremeses a pesar de que se parecen como ñaños).
PERO: Numancia (1582) es su primera obra de teatro y es una delicia. No sólo por el lujoso verbo típico de MC, sino por el filo de fantasía que con inexplicable fluidez se presenta, se acomoda y se recrea ante uno que como lector no le queda más que cerrar los ojos y orar. No parece Cervantes porque no es chistosa, pero sí que parece cuando de la nada aparece un niño muerto o un pareado fortísimo que parece decir intelectum tibi dabo, stultus
Donaire es lo que dices, risa, juego,
Y loco el que pensase hacerlo
Y loco el que pensase hacerlo
Hay que leer toda su obra. Pero tampoco hay que adorarlo porque hay por lo menos dos pasajes en Numancia que son idénticos a La Araucana (1569).
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