Wednesday, December 10, 2008
Jorge Edwards
Tuesday, December 9, 2008
Boullosa y Zambra (2)
Oí de Carmen Boullosa en una entrevista que le hicieron a Bolaño sobre mujeres narradoras, se expresaba de ella de forma encomiástica. Llanto, novelas imposibles (1991) de Boullosa es una de las miles de millares de novelas sobre la historia mexicana que a mí, en lo personal, ya me tienen harto, embadurnado de mierda hasta la mandíbula. La diferencia con Boullosa es que (1) escribe muy bien, su prosa es dulce y aguda, (2) no le tiene miedo a que sus libros no se vendan. La novela es desordenada, sin trama, sin estructura definida, pero es buena por la escritura. Tiene unas imágenes fabulosas (cómicas y dramáticas): Moctezuma haciendo una búsqueda en el Google, por ejemplo (sic). Hay que leerla simplemente porque es algo que debido a la escritura sostiene, no debido a la tesitura, ni la estructura, ni a la fama, solamente porque escribe bien, a pesar de ser desordenada.
De Zambra no mucho que decir excepto que está en vías de convertirse en buen escritor, como lo dije antes. Es ochocientas mil veces mejor escritor que yo, eso es seguro; pero yo no sé cómo ni por qué publica en Anagrama, en serio, porque no es para tanto. Yo veo entre él y Andrés Neuman, una gran diferencia. Neuman es más ordenado, mejor escritor y sus imágenes son un lujo y no tan forzadas. Además que Neuman tiene humor y Zambra tiene melodrama sentimentaloide que ya está demás ya (hay que darle puntos por escribir drama porque es dificiloide). Pero si le comparamos con Roncagliolo (estoy intentando comparar los tres mejorcitos nacidos entre 1975 y 1977) le da palo. Roncagliolo es el peor de todos, a mi juicio, sin ser malo. Roncagliolo lo que pasa es que es ordenado y hace un buen outline antes de escribir, pero su prosa es más seca y aburrida que la de Memín. Recomiendo Bariloche de Neuman y otra de mi generación que me acuerdo ahora: Guadalupe Nettel (1973) El huésped(2006).
Monday, November 24, 2008
Miguel Antonio Chávez
Gracias a los blogs literarios me he encontrado con un librito que se llama Círculo vicioso para principiantes (2005) del escritor guayaquileño Miguel Antonio Chávez (1979). Es un libro de micro-relatos que ya se pasa ya; es excelente, qué pena que sólo tenga 80 páginas.
Es el mejor libro de cuentos que he leído de cualquier escritor ecuatoriano de menos de 30 años. Hay un cuento que es un lipograma y que le falta la letra ELE (L). Hay un cuento que habla de la raya negra de las habas. Hay otros cuentos de dos párrafos que van de todo lo peregrino de la vida literaria. Hay un poema que no es un poema y hay, al final del libro, una mofa de entrevista con el autor. Todo cubierto por un hálito de chiste y verborrea inteligente, joven, libro lleno de algo fresco y originaloide, ya era hora chucha. (Alguito más: -publicado por la universidad de Cuenca, seguro 500 ejemplares; -dos cuentos del libro han sido antologados en Argentina; -un cuento se ganó un premio).
Thursday, November 20, 2008
Machado de Assis
WAO
Es una NOVELAZA, sin duda alguna, pero no escribe mejor que Borges según yo. Es una picaresca llena de chistes y de juegos narrativos, filosóficos, poéticos, artísticos, epitáficos (sic). Hay unas alucinaciones que recuerdan a Macedonio Fernández o a Kafka o a César Aira en sus mejores momentos. Es una obra maestra en la cual el personaje delira y se va montado en un hipopótamo al ártico. Antes de eso inventa un yeso especial para curar a los tullidos que nunca llega a venderse. Pero fuera de los chistes, me dejó con la boca abierta porque hay capítulos que no tienen nada más que garabatos, dibujitos, diálogos incoherentes en un inicio, que sólo al final cobran sentido en el capítulo 153: “un pequeño grano de locura, lejos de ser injurioso, le da sabor a la vida”
Da comprando en Libri-Mundi no ve. ¡Acabo de chequear y no lo tienen! Pero tienen uno de cuentos de él.
Wednesday, November 12, 2008
Nicolás Guillén
El Gran Zoo, Nicolás Guillén 1967
El Gran Zoo es un paseo entretenido por las más diversas formas de intolerancia humana. Encuentras desde los Kukus Klan a los policías, una Bomba Atómica atrevida, enjaulada con temor a ser detonada. Encuentras también al ave Fénix en cenizas esperando ser resucitada. El Gran Zoo no es un paseo por el ayer cuando el socialismo cubano era una utopía, es el paseo por el hoy cuando ya no existen utopías. Encontrarnos y mirarnos que somos parte de un gran zoológico que se llama humanidad es divertido. Leer que debemos tener cuidado del Caribe porque muerde, de la guitarra porque sueña. Ver cómo entre las jaulas impuestas por nuestros pensamientos se encuentran ríos, ciclones, nubes y el Aconcagua junto a rebaños de montañas andinas, es simplemente alucinante, como un buen porro o un canelazo con naranjilla. El Gran Zoo es Nicolás Guillén.
Cuando todos pensábamos que la poesía estaba muerta, no ha sabido estar, estaba de parranda. Aunque este individuo que escribe estas líneas no recibe ningún tipo de aliciente económico por recomendar otras páginas web les recomiendo esta a los vagos en donde no tendrán que leer a Guillén tan solo escucharlo. De ley una carcajada les saca, sino inhumanos. http://www.cervantesvirtual.
José Candelario
Tuesday, November 11, 2008
Thomas Bernhard
Ya por fin terminé de leer La Calera (1973) del alemán Thomas Bernhard. ¡Chusa! Inefable. Yo no he leído nada igual. No tiene párrafos ni capítulos, lo cual no es muy raro, pero las frases no tienen inicio ni final. Es decir empiezan con el final y terminan con el principio (cuando terminan) porque la mayoría de veces nunca terminan: el Bernhard pone una comita y sigue y sigue y sigue. Esto te hace querer seguir leyendo porque piensas que la oración va a terminar pronto, ¡pero nunca termina! Lo cual a mí me frustra, pero me gusta. Lo mismo pasa con todo el libro que empieza con el final. Empieza con el asesinato, el esposo le mata a su esposa una inválida sorda, con una escopeta. El texto es la locura, y así como el asesino tiene la mente obtusa como los del MPD a los lectores se nos va obtusando la mente con la novelita. Qué miedo.
Wednesday, November 5, 2008
Alejandro Zambra
Hoy y ayer han sido días alegres por varios motivos. Uno: ganó el morein de presidente. Dos: me he dado cuenta de que no soy tan mal escritor como pensaba. Tres: Me leí Bonsái (2006) del chileno Zambra y me quedé aliviado y con ilusión de infante.
El libro de Zambra es un cuento largo. Tiene menos de 95 páginas, la letra es del tamaño de un camión de bomberos y el dibujito de un bonsái. No es tan buen escritor pero no es tan mal escritor tampoco. Javier Cercas ya lo dijo, hay buenos escritores y hay grandes escritores. Zambra, que nació en 1975, está llegando a ser buen escritor recién. Lo que yo no entiendo es cómo publica en Anagrama. ¿Es acaso el amante de Herralde? ¿Es acaso un alien del planeta Trafalmadore?
Bonsái va de unos amantes que les gusta la literatura, pero que no han leído a Proust. La chica a la final se suicida en el metro de Madrid. No me jodas. Ana Karishina. Antes del suicidio contra un tren un man sueña con un oso de color morado. Léanlo y después hablamos.