Wednesday, December 10, 2008
Jorge Edwards
Para tomarme un recreo de los trabajos de fin de semestre me zampé la novela de Jorge Edwards La casa de Dostoiesky (Premio Planeta 2008). Relata la vida del poeta chileno Enrique Lihn y sus peripecias en los 50s, 60s y 70s. La novela de Edwards tiene varios méritos, entre ellos el humor, a ratos la prosa poética y no se diga la edición de letra grande y márgenes gordos para descansar las vistas. Lo único malo es que al Edwards le falta un chance de valentía porque se ciñe mucho a la vida de Lihn que, sin ser aburrida, no es (o no parece ser gracias a la escritura de Edwards) nada del otro mundo: poeta medio burgués, buen poeta, que vivió en París y en Cuba. Parece que Edwards no se da cuenta que ser poeta (y ser escritor en general) es estar lleno de mierda, profesión de batracio miserable, llena de bazofia chucha, y Edwards la pinta como una bella y romántica vida de viajes y Beaujolais, no me jodas. Son pocos, muy pocos, un puñado de infante en realidad los que como él le pegan al gordo y ya se pueden jubilar y bañarse en el castillo de Amaguaña, ir a las piscinas del Tingo, tomarse una Güitig.
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1 comment:
Tomate el windex y pare de sufrir
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