Debido a uno de los fervientes admiradores del presente blog me tuve que leer la segunda novela de Alejandro Zambra: La vida privada de los árboles (2007). Me la terminé el mismo día que me terminé la de Carmen Boullosa: Llanto, novelas imposibles (1991).
Oí de Carmen Boullosa en una entrevista que le hicieron a Bolaño sobre mujeres narradoras, se expresaba de ella de forma encomiástica. Llanto, novelas imposibles (1991) de Boullosa es una de las miles de millares de novelas sobre la historia mexicana que a mí, en lo personal, ya me tienen harto, embadurnado de mierda hasta la mandíbula. La diferencia con Boullosa es que (1) escribe muy bien, su prosa es dulce y aguda, (2) no le tiene miedo a que sus libros no se vendan. La novela es desordenada, sin trama, sin estructura definida, pero es buena por la escritura. Tiene unas imágenes fabulosas (cómicas y dramáticas): Moctezuma haciendo una búsqueda en el Google, por ejemplo (sic). Hay que leerla simplemente porque es algo que debido a la escritura sostiene, no debido a la tesitura, ni la estructura, ni a la fama, solamente porque escribe bien, a pesar de ser desordenada.
De Zambra no mucho que decir excepto que está en vías de convertirse en buen escritor, como lo dije antes. Es ochocientas mil veces mejor escritor que yo, eso es seguro; pero yo no sé cómo ni por qué publica en Anagrama, en serio, porque no es para tanto. Yo veo entre él y Andrés Neuman, una gran diferencia. Neuman es más ordenado, mejor escritor y sus imágenes son un lujo y no tan forzadas. Además que Neuman tiene humor y Zambra tiene melodrama sentimentaloide que ya está demás ya (hay que darle puntos por escribir drama porque es dificiloide). Pero si le comparamos con Roncagliolo (estoy intentando comparar los tres mejorcitos nacidos entre 1975 y 1977) le da palo. Roncagliolo es el peor de todos, a mi juicio, sin ser malo. Roncagliolo lo que pasa es que es ordenado y hace un buen outline antes de escribir, pero su prosa es más seca y aburrida que la de Memín. Recomiendo Bariloche de Neuman y otra de mi generación que me acuerdo ahora: Guadalupe Nettel (1973) El huésped(2006).